Holly Griffiths, la joven de la que te hablo, originaria de Londres y
de apenas 21 años, pesaba solamente 110 libras cuando estaba embarazada,
algo que en verdad es increíble y por demás peligroso.
Para ella el embarazo fue la máscara
perfecta para ocultar su problema, puesto que alegaba que estaba así debido a
que el bebé estaba absorbiendo todos sus nutrientes.
"Cuando descubrí que estaba
embarazada me aterraba tener que ganar peso de nuevo," declaró la anoréxica
madre durante una entrevista. "He sufrido terribles náuseas matutinas que
causó mi peso caiga, lo que provocó mi anorexia. Tuve pensamientos de purga,
pero no tenía por qué, mi cuerpo estaba reaccionando a su manera. Esto hizo que comer fuera mucho más fácil,
porque acaba de vomitar todo de cualquier forma".
Holly aun así sabía que debía de
mantener los alimentos en su organismo para no afectar el desarrollo del bebé,
pero asegura que esto no le era para nada fácil. "Yo sé que tengo que comer para el bebé, pero es difícil de
empujar las voces en mi cabeza que me están diciendo que estoy gorda",
declara Holly. Pero evidentemente esto no es cierto, me refiero a que ella no está
gorda, y menos siendo que está embarazada, era en realidad muy delgada y muy frágil
incluso, lo cual a causa de su contante sufrimiento de anorexia y bulimia.
El niño sufrió daños irreparables en su cuerpo, esta no aun tan joven
tendrá que cargar con este mal gracias al problema alimenticio de su madre.
Holly ha compartido su historia con videos, tratando de que sirva de alguna
manera para aquellas que sufren este terrible mal.
Para ver el vídeo del testimonio de la madre con anorexia da CLICK AQUI.
PUBLICIDAD
0 comentarios:
Publicar un comentario