Kayla Katler era un joven de 21
años quien esperaba un bebé, felizmente embarazada de su primer hijo, pero su
felicidad no duró tanto porque cuando se dirigía a lo que ella pensaba sería solo un cheque de rutina, terminó siendo el momento
en el que se le descubrió un coágulo en el cerebro.
A partir de ese momento, el resto
de los días se trataron de una diaria lucha por sobrevivir, ella y su hijo
quien aún no nacía.
La situación se fue complicando cada vez más, por lo que los doctores
solo buscaban controlarla hasta el momento en el que el niño naciera, para
entonces poder tratarla de otra manera.
Pero fuera de lo que los médicos
esperaban, Kayla presento un problema muy grave, ya que sufrió de un derrame cerebral en su casa, el cual terminó con su vida,
momento en el que los doctores tuvieron
que actuar con tremenda inmediatez, realizándole una cesárea de emergencia,
logrando hacer nacer al bebé y transportarlo al hospital para proceder al
cuidarlo y ayudar a que sobreviviera, ya que no se había logrado terminar la
gestación de 9 meses, nació prematuramente.
El problema de salud y la muerte
de Kayla trajo muchos problemas para la familia, lo cual causó un vacío
bastante grande en la familia. Pero al mismo momento el nacimiento del bebé, el
pequeño Brayden Ellison, hizo que todo se llenara de esperanza, trayéndole
alegría de nuevo a la familia.
El bebé solo pesó un total de 3 libras y 6 onzas. Fue trasladado
directamente a la unidad de cuidados intensivos del hospital.
Derek Ellison, padre del bebé dice que sufre tremendamente por la
partida de su novia Kayla, que la extrañará por siempre, pero que su hijo será
la luz que siempre lo mantendrá feliz. Una historia impactante y muy
conmovedora.
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